Facultad de Psicología

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En conversación con el Dr. Huseyin Cakal

El 3 de septiembre se realizó la Lección Inaugural del semestre de Posgrados titulada “Avances recientes en la Psicología Social con respecto a la reducción de los prejuicios y el cambio social”, a cargo del Dr. Huseyin Cakal. En conversación con el Equipo de Comunicaciones de la Facultad de Psicología el profesor amplía su percepción sobre estos conceptos y la relevancia que tienen para la investigación en el campo de la Psicología Social.

Equipo de Comunicaciones (EC): Profesor Huseyin, con respecto al tema de la Lección Inaugural, cuál diría qué es la importancia de abordar estas temáticas referentes a la reducción de prejuicios y el cambio social.

Dr. Huseyin Cakal (HC): Estamos hablando de uno de los temas de Psicología Social desde los años 50. La reducción de prejuicios contra otros grupos es uno de los temas más investigados en Psicología Social, pero hace como 10 años, digamos, nos estamos dando cuenta que la reducción de prejuicios no está funcionando respecto al cambio social. Primero hay que definir de qué estamos hablando cuando nos referimos a cambio social. 

Cambio social hace referencia a si creemos que en las sociedades existen diferentes grupos con diferente acceso a oportunidades; diferente acceso al poder económico, social y político. Algunos de estos grupos tienen más poder, otros tienen menos y después de 50 años de investigación nos dimos cuenta que la reducción no tiene un impacto sobre estas diferencias y sigue perpetuando la discriminación y que algunos grupos sigan desfavorecidos y otros más favorecidos. Hace como 10 años encontramos que, especialmente entre los grupos desfavorecidos sí existen muy buenas relaciones con grupos favorecidos. Por ejemplo, un estudio que realizamos en Sudáfrica muestra que el grupo desfavorecido -que en este tiempo eran afros- sí tenían muchas amistades e interacciones positivas con los blancos europeos, entonces se desaniman de participar en acciones para cambiar la posición de su grupo, solucionar sus problemas. Eso nosotros lo llamamos el efecto sedativo: que si tú te identificas como una persona de un grupo desfavorecido, teniendo muy buenas relaciones con otras personas que vienen de grupos favorecidos, empiezas a pensar que los problemas, las desigualdades que tenemos, no vienen de la estructura de la sociedad, son problemas que yo puedo resolver si trabajo mucho, pero no es así. Sabemos que en todas las sociedades plurales que tienen diferentes grupos los problemas y las desigualdades son estructurales, eso quiere decir que están en el tejido del estado, en el tejido de la sociedad, y crear armonía y buenas relaciones entre los grupos ayuda a perpetuar esas desigualdades. 

Por eso estos últimos 10 años hemos estado investigando cómo se puede traer cambio social. Y el sendero que llamamos la reducción de prejuicios es el tema más investigado y más dominante, pero últimamente estamos tratando de entender qué procesos psicológicos están funcionando para que los individuos que vienen de grupos desfavorecidos se motiven y participen en acciones para mejorar las condiciones para su grupo. 

Por eso es muy importante investigar ambos senderos, cómo interactúan. Tener buenas relaciones también tiene un efecto positivo en el cambio social, porque cuando los individuos de grupos desfavorecidos tienen muchos amigos de grupos que también son desfavorecidos apoyan políticas y acciones colectivas que les benefician para cambiar el sistema. Si nos enfocamos en un sólo sendero, en un sólo proceso, no podemos entender cómo podemos traer cambio social. Y eso es un problema porque el objetivo de la ciencia en general, no sólo de la Psicología Social, es mejorar la experiencia humana, crear mejores condiciones para la vida, crear una sociedad más equitativa. Cuando nos enfocamos en un solo proceso le llamamos a eso problema de factor único, pero tenemos que crear una Psicología Social más integrada. Por eso es importante.

“Hay que poder entender mejor qué motiva a los grupos desfavorecidos para participar en acciones colectivas para mejorar sus condiciones”.

 

EC: Me gustaría que ampliara un poco más en qué implicaciones tiene el cambio social desde esta perspectiva de acuerdo a todo lo que ha mencionado. Es decir, ¿qué vendría siendo el cambio social o qué implicaciones tendría para estos grupos?

HC: Después de 10 años ya sabemos que algunos procesos funcionan mejor. Por ejemplo, el empoderamiento social. Cuando usted viene de un grupo desfavorecido pero está consciente de que su grupo es desfavorecido y se identifica con este grupo se facilitan algunos recursos psicológicos: el empoderamiento, la experiencia de emociones negativas como ira, y usted piensa “no estoy desfavorecido como un individuo, estoy desfavorecido porque yo vengo de un grupo desfavorecido, entonces hay otras personas como yo que están desfavorecidas, entonces si todos trabajamos juntos con esas personas, podemos cambiar”. Así empiezas a motivarte, participar en acciones -nosotros le llamamos acciones colectivas- protestas, firmar una queja o cosas así y te organizas para pedir tus derechos. Por ejemplo, nosotros encontramos que en Chile y en México cuando las comunidades indígenas tienen mucho contacto con otras comunidades indígenas, les motiva para participar en acciones colectivas y en sus derechos. Eso no quiere decir que cuando pedimos nos van a dar, ¿no?, eso ya es un proceso. 

El mejor ejemplo al respecto son los derechos humanos LGTB. Ese movimiento comenzó en los años 60 en Estados Unidos e Inglaterra con la descriminalización de la homosexualidad. Ese fue el primer paso y poco a poco hoy la gente puede vivir como quiere, se puede casar, tiene todos los derechos. Pero eso es un largo proceso. Con la comunidad LGTB estamos hablando de un grupo minoría a base de sexualidad, pero existen otros grupos a base de etnicidad, religión, clase. Por eso hay que poder entender mejor qué motiva a los grupos desfavorecidos para participar en acciones colectivas para mejorar sus condiciones y con esa información podemos hacer sugerencias, podemos apoyar a los grupos diciéndoles por ejemplo “usted tiene que enfocar a sus mismos, hacer enlaces entre grupos desfavorecidos, o usted tiene que poner más énfasis en la identidad social de su grupo, apoyar esos procesos”, por eso es muy importante. 

EC: Profesor, usted ha mencionado otros países como Chile y México, pero me gustaría poder aterrizar un poco más esta perspectiva a nuestro contexto Colombiano, como qué tipo de obstáculos puede enfrentar este campo de estudio de la Psicología Social en un país como Colombia, por ejemplo, y más con todo lo que hemos pasado últimamente en el marco del estallido social...

HC: Bueno, no puedo decir que sé mucho de Colombia, pero ya estoy aprendiendo. Colombia es uno de los países en que no hay muchos estudios sobre estos conceptos. Recientemente nosotros hablábamos de terminar un estudio que hemos publicado con el profesor Nelson Molina sobre la actitud moral. Es un concepto que en algunos países estos procesos existen más que otros. Cuando la gente piensa que se va a beneficiar de algunas condiciones aunque no sean muy morales, muy éticas, la gente apoya esos procesos. Por ejemplo, algún candidato tiene un poco de corrupción, pero ese candidato está en el poder y eso puede beneficiar a algunos grupos. Para estos grupos está bien si está involucrado en corrupción pero les está beneficiando. O sea una perspectiva diferente de la condición ética y moral. 

Pero hablando de relaciones intergrupales Colombia en realidad es un laboratorio abierto con respecto a la pluralidad de grupos, porque tenemos a los afrodescendientes, las comunidades indígenas... La mayoría de los estudios fueron realizados en los países WEIRD, como los llamamos nosotros en Psicología Social. En inglés significa “raro”; Western Educated Industrialized Rich Democratic. Su primer argumento es que el 90% de los estudios en Psicología se realizan en los países muy desarrollados, que corresponden al 5% de la población total del mundo, y después se intenta generalizar los resultados a todo el mundo. Eso nos trae a nuestra condición actual. En Psicología Social los estudios sobre las relaciones intergrupales siempre trabajan con dos grupos: hay un grupo favorecido y otro desfavorecido. Eso es una perspectiva binaria, pero en Colombia ¿cuántos grupos diferentes tenemos?  Tenemos campesinos que también se identifican como campesinos sin ninguna referencia a la etnicidad, tenemos afrodescendientes, diferentes indígenas, cada uno con su cultura propia, y tenemos la gente de los Andes, de la Sierra, del Amazonas, y eso es una complejidad que actualmente la Psicología Social no tiene la capacidad de entender. Por eso hay que desarraigar nuevas perspectivas en países como Colombia. 

En Colombia yo creo que en primer lugar hay que entender cómo los diferentes grupos desfavorecidos se ven a ellos, si existe algún tipo de solidaridad entre ellos, cómo se identifican, porque lo que vi yo en Colombia es que la identidad regional es muy importante. La gente se identifica “soy del Caribe, soy del Pacífico, soy de Bogotá, o soy santandereana”, así. Es muy importante entender esos procesos y si funcionan de una manera diferente de lo que sabemos hasta hoy. Hay muchas oportunidades para realizar nuevas investigaciones y contribuir a la creación de una Psicología Social más universal. Actualmente la Psicología Social está cambiando, tenemos mucho para hacer, es que está muy limitada. ¿Funcionan bien los conceptos, los modelos desarrollados, en los países europeos o estados unidos o Australia? ¿Funcionan bien si los estudios se realizan en estos países? Si usted tiene que investigar un modelo que fue desarrollado en Europa no va a funcionar. Por ejemplo, en nuestro estudio en Chile y México. En este estudio se creía que el contacto e interacciones entre los grupos, tenía un efecto sedativo. Incluso nuestro primer artículo nos demostraba eso, pero con ese estudio aprendimos que hay diferentes tipos de contacto intergrupal, como el contacto entre dos grupos desfavorecidos en los que la gente se motiva a participar en acciones colectivas para mejorar la condición de todos los grupos desfavorecidos. Eso es solo un ejemplo, hay varios. 

“Necesitamos, por ejemplo, realizar más estudios en países que son poco parecidos a las sociedades binarias en Europa u otros países. Necesitamos traer esta diversidad, esa pluralidad a la ciencia”

 

EC: En esa mirada también hay una apuesta por una Psicología Social decolonizada, ¿verdad?

En todo caso, cuando estamos hablando de Psicología Social también es la historia de colonización, porque ¿quiénes es que empezaron a investigar estos asuntos, estos procesos, no? Aquellos países que tienen más recursos, que han explotado a los demás, les robaron las riquezas y todo. Eso en realidad me hace recordar la importancia de realizar estudios y publicarlos en idiomas locales, por eso hay que hacer más investigaciones y publicarlos más, porque actualmente si usted tiene una idea muy buena es muy difícil publicarlos por ejemplo si no tienen experimentos, si no tienen muestras muy grandes y si se trata de digamos grupos en Colombia, es difícil publicarlos en otro país que no sean ingleses, que no sean europeos. Es una forma indirecta de colonización. ¿Cómo podemos combatir eso? Investigar y publicar, apoyar las revistas locales también. 

Necesitamos, por ejemplo, realizar más estudios en países que son poco parecidos a las sociedades binarias en Europa u otros países. Necesitamos traer esta diversidad, esa pluralidad a la ciencia. O sea, hacer más estudios que muestren la diversidad y la pluralidad de nuestras sociedades, pero también hay que capacitarnos respecto a las técnicas, métodos de investigación. Por ejemplo, lo que veo normalmente en los países como Colombia es que hay un desequilibrio, que hay más énfasis en los métodos cualitativos y hay una, digamos, no voy a decir temor sino una ansiedad, una inquietud, al respecto de los métodos cuantitativos. Hay que enfatizar que necesitamos más capacitación, y ese es nuestro deber, aprender sobre más métodos de investigación o crear nuevos modelos que respondan a los nuevos conceptos, porque ahora todavía estamos tratando de utilizar los conceptos creados en sociedades binarias para poder entender las sociedades plurales. Ahí hay una tensión. Los científicos que vienen de estos países plurales, diversos, tienen que crear sus conceptos también. ¿Cómo vas a realizar, por ejemplo, un estudio sobre contacto intergrupal si el contacto intergrupal siempre cuenta con dos grupos? ¿Cómo vas a entender, por ejemplo, el contacto intergrupal en el departamento del Chocó donde existen indígenas, afrodescendientes y blancos? ¿Cómo? Necesitamos entender y crear nuevos conceptos y aplicar esto y publicar, trabajar más.